peperonity.net
Welcome, guest. You are not logged in.
Log in or join for free!
 
Stay logged in
Forgot login details?

Login
Stay logged in

For free!
Get started!

Text page


ajenony.peperonity.com sirena - Newest pictures Comics/Fantasy/Anime
leyendas.urbanas.peperonity.net

/*/' 'La Sirena del Río Uruguay /*/' '


La Sirena del Río Uruguay

Pariente lejano de la sirena mitológica, un ser solitario y grotesco asoma de tanto en tanto en la superficie del río Uruguay.

Brindamos la cuarta y última entrega de nuestro espacio dedicado a Salto dentro de las leyendas urbanas, gracias a la colaboración de Diego Moraes. Tras la publicación de "La aparecida de la Ruta 3", "El fantasma de Horacio Quiroga" y "Los ovnis de la Aurora", Diego nos introduce en una historia con rasgos mitológicos.

El mito de la sirena del Río Uruguay es una de esas clásicas leyendas que desde tiempos inmemoriales seduce la imaginación de los hombres de todo el litoral oeste del país, e incluso de aquellos que habitan todavía más hacia el sur de la República, pues es evidente que la famosa sirena del Río de la Plata, sobre la que misteriosamente refieren algunos pescadores montevideanos, no es sino la mismísima ninfa de aguas dulces en una de sus excursiones más alejadas. Con todo, es probable que en ningún otro sitio como en Salto esta leyenda posea tantas anécdotas y testimonios que den prueba de su existencia.

Pese al ostensible nombre de esta bestia, la sirena del Río Uruguay es un animal que apenas recuerda a su congénere de la mitología clásica.

Una diferencia notoria proviene de las apreciaciones fisonómicas de cada una de estas especies. Las sirenas de la antigüedad helénica fueron seres de forma híbrida, que de la cintura para arriba asemejaban unas hermosísimas doncellas de largas cabelleras y de formas voluptuosas, mientras que de la cintura para abajo eran unos peces gigantescos. En cambio, la sirena del Río Uruguay no es un mero complemento entre una especie humana y otra animal, sino tal vez un híbrido indeterminado entre ambos términos. Se sabe que tiene extremidades, pero éstas no son los tiernos brazos de una náyade, sino unas especies de tentáculos provistos de largas garras y de aletas. Hay también consenso en que tiene abundantes cabellos, pero éstos no son finos y delicados, sino verduzcos y pinchudos como si se tratara de un puñado de bigotes de surubí. Sus ojos son amarillos y saltones, como los de un sapo, y no toleran la luz. El conjunto del monstruo da la impresión de un axolote enorme, pero cuyas facciones evocan, lejanamente, rasgos humanos. Su piel, brutalmente salpicada de erupciones, es de un color gris piedra que le permite un camuflaje sin igual en las oscurecidas aguas del río.

Otra diferencia importante es que al tiempo que las sirenas sobre las que nos refieren los relatos de la mitología y la epopeya clásica siempre avanzan en grupos, verdaderos harenes fantásticos de seductoras marinas, la sirena del Río Uruguay, en cambio, es un ente tristemente solitario. Es probable que se trate del último espécimen de su raza. La pobre criatura vaga de aquí para allá, desamparada, sin otra compañía que la corriente del río y la ocasional cercanía de otros peces que el azar de las aventuras pone en su camino.

Pero tal vez la principal diferencia entre la especie helénica y la sirena del Río Uruguay -a quienes conviene reconocer, sin embargo, como parientes muy lejanas-, es la absoluta disparidad entre sus respectivos comportamientos en relación a los humanos. Las sirenas de la antigüedad clásica encontraban singular deleite en provocar la desgracia y la muerte de los hombres. Sus hermosas melodías y sus hipnóticos cantos atraían la atención de los navegantes, que descuidaban el curso de sus naves y las estrellaban así contra los arrecifes, pereciendo toda la tripulación en las aguas. Por el contrario, la sirena del Río Uruguay es un ser absolutamente pacífico, y más que bonachón, casi inocente, que nunca ha causado y es previsible que no causará jamás daño a nadie.

Puesto que, como se dijo, se trata de un ser solitario en extremo, posee, eso sí, una gran curiosidad. Pero es de un carácter tan arisco y huraño que toda vez que se acerca a un humano, y es percibida por éste, la sirena se zambulle de súbito en las aguas y huye despavorida, como si la sola idea de ser contemplada por los ojos de la gente le provocara un estremecimiento más poderoso que su osadía de mostrarse.

Desde que los practicantes de la religión afro-umbandista instalaron en la playa Las Cavas una bellísima escultura de Ie-Manjá, los avistamientos más frecuentes de la sirena en la ciudad de Salto se produjeron precisamente en esa zona del Río Uruguay. Muchos de los devotos de esta diosa, que habitualmente se acercan a la costa del río a realizar sus rituales y a presentar sus ofrendas de flores, velas y animales, juran haber divisado más de una vez a la "Madre de las Aguas" saltando a lo lejos, o a veces también paseando en una barca, vestida con sus conocidos atuendos de colores blanco y turquesa, su silueta recortándose en el espejo de plata de la luna. Estas visiones me fueron confirmadas también por algunos de los muchachos del cuerpo de Guardavidas de la Intendencia que en las épocas del verano custodian las playas salteñas. Hacia el atardecer, cuando van a recoger las boyas de seguridad, se ven a menudo espantados por el súbito borbollón de agua que, en su torpe desplazamiento por debajo de la chalana, produce la sirena al pasar.

Igualmente, los marineros de la Prefectura, hastiados de caminar y de vigilar con sus binoculares toda la costa del Salto, fueron testigos de sus fugaces apariciones.

Fuera de estos registros recientes, hubo una época en la que los avistamientos más frecuentes de la sirena del Río Uruguay se realizaron en el puerto de la ciudad. Tal vez por esta razón, quienes están en mejores condiciones de proporcionar datos fidedignos sobre la existencia de este apacible monstruo acuático, sean los habituales pescadores que noche tras noche van allí a tirar sus plomadas. También los pescadores de río adentro, que rastrillan la zona portuaria con sus embarcaciones y sus redes, se ven de ordinario sorprendidos por la visita de este curioso engendro.

En ocasiones, las personas que hacia el atardecer regresan de Concordia en la lancha, pudieron observar también de qué simpática manera acompañaba la sirena el surco blanco de agua que el motor produce en el río, asomando la cabeza y hundiéndose en forma reiterada. Otras zonas de avistamientos frecuentes de la sirena del Río Uruguay en Salto son las rocas del Ayuí, las cuevas de San Antonio y las compuertas de la Represa de Salto Grande, sitio en el que no es por cierto infrecuente advertir a este fantástico animal, saltando alegremente junto a los dorados en los torbellinos de agua.

********************

The Mermaid of the River Uruguay

Distant relative of the mythological siren, be a lonely and grotesque faces from time to time on the surface of the River Uruguay.

We provide the fourth and final installment of our space dedicated to jump into the urban legends, thanks to the collaboration of Diego Moraes. Following the publication of "The appearance of Route 3," "The Phantom of Horacio Quiroga" and "UFOs at Dawn," Diego brings us to a story with mythological features.

The myth of the siren of the Uruguay River is one of those classic legends that since time immemorial seduces the imagination of people around the coastline west of the country, and even those who live further south of the republic, since it is clear that the famous mermaid of the Rio de la Plata, on concern that some fishers montevideanos mysteriously, is nothing but the very fresh water nymph at one of its more distant excursions. However, it is likely that in no other place like this in jumping legend holds so many anecdotes and testimonials to demonstrate their existence.

Despite the ostensible name of this beast, the siren of the Uruguay River is an animal that just reminds its congener of classical mythology.

One major difference comes from the findings of physiognomic each of these species. The sirens of Greek antiquity were beings of hybrid form, which resembled the waist up some beautiful maidens in long hair and voluptuous forms, while from the waist down were some giant fish. Instead, the siren of the River Uruguay is not just a complement between a human and other animal species, but perhaps a hybrid between two indeterminate terms. Is known to have limbs, but they are not the gentle arms of a náyade, but some species of tentacles fitted with long claws and wings. There is also consensus that has abundant hair, but these are not fine, delicate, but Verduzco and pinchudos as if it were a handful of whiskers of Surubí. His eyes are yellow and Salton, like a frog, and do not tolerate light. The whole monster gives the impression of a axolote enormous, but whose factions evoke, distant, human traits. Their skin, dotted with brutally eruptions, is a gray stone that allows you to camouflage an unparalleled obscured in the waters of the river.

Another important difference is that while the sirens on which we will relate the stories of mythology and the epic classic always moving in groups, real fantasy harems of seductive sea, the siren of the River Uruguay, however, is an infamous solo . It is likely to be the last specimen of its breed. The poor creature loose from here to there, helpless, with no other company that the flow of the river and the occasional closeness of other fish that the chance of his adventures puts in the way.

But perhaps the main difference between the species and the Greek siren of the River Uruguay-who should recognize, however, as very distant relatives, is the absolute gap between their behavior in relation to humans. The sirens of classical antiquity were singular delight in the misfortune and the cause of death for men. Their beautiful melodies and hypnotic singing attracted the attention of the sailors, who neglected the course of their ships and stars well against the reefs, died entire crew in the waters. By contrast, the siren of the River Uruguay is to be absolutely peaceful, and more than bonachón, almost innocent, who has never caused and is expected to cause no harm to anyone ever.

Since, as ...


This page:




Help/FAQ | Terms | Imprint
Home People Pictures Videos Sites Blogs Chat
Top
.