peperonity.net
Welcome, guest. You are not logged in.
Log in or join for free!
 
Stay logged in
Forgot login details?

Login
Stay logged in

For free!
Get started!

Text page


maduro.y.apasionado.xxx.les.peperonity.net

Hasta que la mafia nos separe - 7

Autora: Veersus, chilena

16 min. Joan: pero eso es muy peligroso

Liliana: tengo que hacerlo

Joan: por que?

Liliana: por que ella hubiera hecho lo mismo por mi – le dije antes de subirme al auto –

El también se subió al auto y para mi sorpresa salió de la carretera, volvimos a la ciudad, y fuimos a un lugar que yo no conocía, mucho menos mi madre

Pascuala: llegamos? – dijo un poco dormida en el asiento trasero –

Joan: si, esta noche nos quedaremos aquí

Liliana: donde aquí? – pregunte mirando los árboles –

Joan: síganme – dijo estirando sus brazos para tomar a Sofía que dormía en los brazos de mi mamá – por favor Señora Pascuala

Pascuala: muchas gracias Joan

Joan: no se preocupe

Liliana: donde se supone que vamos?

Joan: vas a conocer tu nueva casa – me dijo al oído –

Subimos una cuesta y llegamos a una casa de 2 pisos, una casa tipo cabaña escondida en medio de unos árboles gigantes, entramos y la casa estaba totalmente amoblada, tenía tres habitaciones y un garaje en la parte trasera

Joan: tengo que mostrarte algo – me dijo mientras entregaba a mi hermana a los brazos de mi mamá –

Pascuala: - se dirigió a una de las habitaciones acostar a Sofía –

Liliana: que es lo que me tiene que mostrar – dije mientras lo seguía a la parte trasera de la casa –

Joan: necesitaras algo para movilizarte

Abrió la puerta que creí se dirigía a un patio dándome cuenta que se dirigía directo al garaje donde había no solo un auto, sino el auto favorito de Mariana un Ford Mustang 1968 en perfecto estado color rojo como su auto… lo se por que tenía una foto de revista de este auto en su casa, intente sonreír pero solo se me dibujo una mueca poco exacta que irradiaba un poco de nostalgia por su recuerdo, abrió una gaveta que estaba a un lado y saco las llaves

Joan: este era mi regalo para Mariana, pero ya que no esta… - suspiro – por eso ahora te pertenece a ti

No le pude hablar, no le pude ni siquiera intentar sonreí solo fui capaz de abrazarlo y llorar un poco mas de esta pena infinita que desgarraba mi alma, me seque las lagrimas nuevamente y limpie mi cara

Liliana: lo cuidare con mi vida

Joan: lo sé señorita, hay algo mas que tiene que recordar

Liliana: que cosa?

Joan: - apunto hacia una puerta en una esquina del garaje que se abría con una clave – 2609

Liliana: y que hay detrás de eso?

Joan: lo que necesitaras para vengarte, pero necesito que la abras solo cuando estés preparada

Liliana: y cuando lo estaré?

Joan: cuando dejes de tener miedo – dijo mirando directo a mis ojos –

El tenía razón mi decisión estaba tomada pero los riesgos aun golpeaban duro en mi conciencia, tenía miedo, no sabia como hacerlo, por donde empezar, con quien hablar, hacia donde dirigirme… tenia miedo, y el lo sabía

Liliana: y como se deja de tener miedo?

Joan: eso yo no te lo puedo enseñar

Liliana: y como lo hizo ella? – refiriéndose a Mariana –

Joan: ella tuvo que vivir con esto toda la vida, usted no

Liliana: nunca tuvo miedo?

Joan: sabe… si lo tuvo jamás lo demostró, la única vez que la he visto aterrada fue cuando tuvo que irse aquella noche – agacho la mirada –

Liliana: sabia lo que le iba a pasar – dije resignada –

Joan: no, ella tenía miedo de irse y que algo le pasará a usted, jamás a ella… - guardamos silencio –

Liliana: enséñeme a pelear – dije de la nada –

Joan: solo le enseñe tres cosas a mi hija y se las enseñare a usted – saco su chaqueta y arremango su camisa – primero como dejar inconsciente a un hombre

Tomo mi cuello con suavidad y con su antebrazo comenzó asfixiarme, mientras que el otro brazo tomaba la muñeca del brazo que hacia presión, por un segundo creí que me desmayaría pero el lo noto y me soltó

Liliana: - respire un poco exaltada –

Joan: segundo como matar a un hombre torciendo su cuello

Puso sus manos en mi cuello mientras me explicaba detalladamente cada punto donde mis dedos tenían que hacer contacto para poder rotar la cabeza de mi objetivo y torcerla haciéndola salir de su lugar, tengo que admitir que sus palabras me hacían sentir como si estuviera explicándome como cocinar, lo hacia ver tan normal y simple que por un momento creí que era otra cosa, menos como matar a alguien

Liliana: y tercero?

Joan: te enseñare como controlar tu ansiedad, muchos de nosotros no usamos armas – caminaba alrededor mío – aprendemos a matar con las manos y tal vez lo primero que hagan será tirarte al piso y comenzar a golpearte, pero nosotros hablamos de respeto y honor, por lo que jamás te seguirán golpeando si creen que no te puedes defender

Liliana: eso que significa?

Joan: significa que no te podré enseñar a golpear a alguien pero si aguantar golpes y a tragar tu orgullo y ansiedad cuando te tengan en el piso

Me acostó sobre el suelo, creo que eran las 10 de la noche, mi madre se había ido a dormir y solo estábamos los dos, me hizo cerrar los ojos y lo primero que me prohibió fue a llorar

Joan: aquí no puedes llorar, escupir, quejarte o siquiera hacer una mueca – patio una de mis piernas y me moví por el dolor – que acabo de decirte – me grito –

Liliana: que no debo llorar, escupir, quejarme ni hacer muecas – repetí –

Joan: muy bien, repítetelo mientras te este golpeando, por que ellos no pararan hasta que te quedes inmóvil

Comenzó a golpearme y yo comencé a quejarme, me movía tratando de esquivar los golpes, el primer intento fue inútil el se canso mientras que yo intentaba no pensar en el dolor de su agresión

Joan: lo lamento, no hay otra forma de enseñarte – dijo pasándome una toalla para limpiar mi sangre de boca y nariz –

Liliana: prefiero que lo haga usted a ellos – dije cansada –

Joan: otra vez – dijo quitándome la toalla –

Liliana: como se aguanta el dolor?

Joan: pensando en un dolor más grande, pensando en su meta

Liliana: pensando en Mariana? – dije en un tonó entre pregunta y afirmación el solo asintió mientras me volvía a patear –

La patada me llego justo al estomago, jamás me considere una chica ruda o fuerte ni siquiera me había metido en pleitos o había recibido un golpe antes que esto, pero ahora no iba a pelear por que alguien me había mirado mal o tirado el pelo, iba a vengar la muerte de la mujer que amaba, Joan me seguía golpeando y en un momento la imagen de Mariana me vino a la cabeza, no solo pude aguantar un golpe sino que todos… me pateo unas cuantas veces mas y yo mantuve los ojos cerrados tan serenamente que ni yo misma podía entender aquel estado

Joan: muy bien, este es el momento en el que ellos comenzaran a mofarse de tu debilidad, de lo estupida que eres por intentar pelear siendo que eres una princesa, pero tu no eres una princesa, eres una Leona… y una Leona esperara un descuido para atacar, escucha mi respiración, escucha todos los sonidos – volvía a caminar por toda la habitación – ellos intentarán matarte en unos segundos – se acerco a mi – que harás Liliana? Que harás?

Grito unos segundos antes de intentar golpearme con un fierro en plena cabeza, alcance a rodar por el piso y la adrenalina subió de nuevo por mi cuerpo, lo sentía como una electricidad excitante que mataba cada poro de la humanidad que me quedaba

Joan: y ahora Leona? Que harás?

Liliana: te matare

Joan: y como? Yo tengo un fierro y tu nada, quizás tengo un arma, que tienes tu?

Liliana: tengo… tengo – pensé unos instantes –

Y el volvió a intentar golpearme, nuevamente lo esquive, esto no era un juego ni para el ni para mi… volvió a intentar golpearme esta vez detuve el fierro con mi mano

Joan: en que piensas? No tienes tiempo para eso

Liliana: en que no tengo nada – dije con los ojos cerrados –

Los volví abrir solo para arrebatarle su arma, ahora era yo quien tenia el control, Joan me sonreía haciéndome entender que aun el tenía el control, pero el tenía razón no soy una princesa… lo intente golpear con el fierro el cual esquivo, luego lo solté y lo encare por mi misma, comenzó a esquivar mis golpes mientras yo no me detenía… a veces tu cuerpo realiza movimientos por si solos, cuando era pequeña tuve clases de valet por lo que tenia una bueno flexibilidad, el se esperaba estos inútiles puñetazos que no llegaban ni cerca de mi objetivo (su cara) pero jamás se espero aquella patada que le di dejando mi pierna en alto y manteniendo el equilibrio unos segundos, el no se equivoco… yo si soy una Leona

Joan: creo que mi hija nunca se equivoca – dijo abriendo su boca para acomodar su quijada –

Liliana: creo que sabre como defenderme – le dije mirando mi reloj, eran las 4 de la mañana –

Joan: yo me iré con su madre y usted quedará sola

Liliana: lo sé… pero ahora algo es diferente – le dije antes que entrara a la casa –

Joan: que es diferente?

Liliana: que ya no soy Liliana – dije mientras lo miraba de la misma forma que el me miraba, de la misma forma que me miraba Mariana –

Joan: eres una Leona – sonrió a media boca –

Liliana: soy LA Leona – dije enmarcando el LA –

Escuche como se cerraba la puerta de su habitación, creo que intente dormir, fueron solo dos horas las que parece que pestañee y no me había dado ...
Next part ►


This page:




Help/FAQ | Terms | Imprint
Home People Pictures Videos Sites Blogs Chat
Top
.