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_Relatos Eroticos_

TE FUI INFIEL - Yo sentia la inminencia de mi orgasmo, lo estaba haciendo con Angel pero pudo ser cualquiera, pudiste ser tu, yo no veia al poseedor de la verga que me estaba llenando, que me estaba dando tanto placer
TE FUI INFIEL Yo sentía la inminencia de mi orgasmo, lo estaba haciendo con Angel pero pudo ser cualquiera, pudiste ser tú, yo no veía al poseedor de la verga que me estaba llenando, que me estaba dando tanto placer



Anoche mientras salía de mi apartamento con una botella de vino en la mano, sonreía y pensaba que de no contarte este detalle jamás te enterarías. Las botellas de vino, la música, el ambiente animado y los bellos ojos de Angel que no paraba de sonreírme mientras bailábamos.

Cuando me llames este domingo, como siempre haces desde que estoy aquí en la Universidad, me contarás de lo que hiciste en la semana, del trabajo agotador, de que jugaste baloncesto con los amigos y el jueves fuiste a beber un rato. Me dirás que me extrañas, que sin mí nada es igual, que me deseas y que no ves la hora en que al fin vaya yo de visita para hacerme el amor durante horas. Por mi parte te contaré que he pasado la semana estudiando y pensándote, que sin ti nada es divertido, quizá te cuente de la fiesta de anoche, pero omitiré los detalles que más gozo me dieron...

No puedo contarte que mi cuerpo te extraña, pero soy capaz de pasarla bien sin ti. Cómo decirte que anoche entre copa y copa, bailando con Angel, sintiendo su aliento en mi cuerpo y su sexo rozando mi vientre, pensé que ciertamente te amaba, y que eran lindas las ideas de fidelidad y amor eterno, pero eran eso ...ideas, demasiado elevadas para simples mortales.

"Puedo resistirme a todo, menos a las tentaciones", decía Oscar Wilde, y Angel fue mi tentación de anoche...mientras besaba mi cuello y deslizaba sus manos por mis caderas y nalgas, sentía que me humedecía toda, y esa mi "otra boca" palpitaba anhelante. Temblaba mi cuerpo a las expectativa, necesitaba sentir directamente el pecho de ese hombre contra el mío sin las molestas barreras de la ropas. Me imaginaba lamiendo con deleite ese vientre masculino y oliendo sin pudor su sexo enhiesto.

Sí, fuimos a mi apartamento, cuando las ganas se hicieron insoportables. Miró mi habitación llena de libros en cada esquina, innumerables cojines en el suelo, donde me tumbaba a escribir mis cuentos y poemas, el computador a un lado..la cama grande y cómoda con sábanas de colores claros, todo lo vio con admiración y se agachó a recoger una hoja de papel en el suelo, eran mis intentos de versos de aquella tarde. Lo ví enrojecer mientras leía y me pidió que lo recitara a viva voz...

Tengo hambre de tí, de tu carne deseo de tu piel, sed de tu sudor te necesito aquí dentro, jadeante poseso, desesperado, entrando y saliendo galopándome pegado a mi piel, mordiéndome necesito arañar tu espalda besar tu cuello atraer tus caderas a mi sexo, gritarte lo que voy sintiendo atraparte dentro que pierdas el control vaciándote en mí llenándome y en un solo grito de éxtasis caigamos rendidos ... y triunfantes

Mientras lo leí, se fue quitando la ropa entre jadeos...me miraba fijamente, con el deseo más puro y salvaje .... Se acercó a mí y sin más me besó en plena boca, mientras yo disfrutaba de aquel cuerpo delgado, tan masculino. Se arrodilló ante mí y besó mis rodillas mientras me quitaba los zapatos de tacón. Fue subiendo las manos bajo mi vestido negro y yo le agarraba del cabello guiando su boca por mis muslos, bajó mis bragas, totalmente encharcadas de mis jugos y las olió con intensidad. Cuando quiso besarme el sexo, lo hice subir negándole su objetivo.

Lo guié hasta la cama, hice que se sentara en la orilla, él sólo me miraba pues no lo dejé tocarme, me bajé la parte alta del vestido, dejándole mirar mis pechos de erectos pezones, me froté el sexo tomando entre mis dedos un poco de mi humedad, la pasé suavemente por mis pezones y le hice lamerlos, sentía su lengua tan cálida delinear mis aureolas, sentí sus labios chupar mis pechos con fuerza y sólo atiné a gemir suavemente.

Hice que se echara de espaldas, me quité totalmente el vestido y me puse a su lado, miré su sexo, tan viril y enhiesto, humedecido, venoso, su glande se me antojaba jugoso,,,pero quise demorarlo, lamí todo su vientre, dándole suaves mordiscos, mientras arañaba suavemente las caderas masculinas, bes&e


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acute; el interior de sus muslos, pasando mi lengua por sus ingles, sentía sus manos acariciando fuerte mi cabello, lo sentía gemir desesperado por que llegara a su centro....y me excitaba tanto, también tú te desesperas cuando te lamo de esa manera, cuando sientes que te estoy oliendo como desesperada, como si fueras mi droga. Sí lo olí, y me grabé ese olor tan masculino como he grabado por siempre el tuyo y el de otros amantes de una noche...

Al fin lamí delicadamente su glande, introduje mi lengua con insistencia en su agujerito, degusté su líquido pre seminal y con mi lengua dibuje toda la geografía de ese pene, lo sentía tan caliente dentro de mi boca, llenándome tan rotundamente, y Angel solo decía : - Sí...sí...ah- como quejándose. Sentía ese cuerpo temblar bajo el mío, mientras chupaba sus testículos, mientras me los metía por completo a la boca y jugaba con ellos...con mis manos apretaba sus nalgas y lo sentí hincharse , lo sentí listo para eyacular y lo tomé entre mis labios para que descargara en mí...que placer, tragué su semen igual que trago el tuyo, me encanta ese sabor, ese olor...

Angel me atrajo hacia su boca y me besó sin inhibiciones, me puso de espaldas y sentí el frío de las sábanas contra mi piel ardiente, mordió suavemente mi cuello y puso su sexo contra mis nalgas rozándome tan enloquecedoramente que comencé a gemir como quejándome...-mmm ..ahh....si-

Simplemente me acariciaba con su sexo, lamió toda mi columna vertebral y me hizo abrir de piernas para acariciarme con sus dedos, largas caricias desde mi clítoris hasta mi centro que estallaba de placer...me moví contra esa mano, me restregué hacia ella, casi suplicándole un dedo, quizá dos...entonces sentí su pene duro nuevamente, dispuesto ya a entrar en combate y sentí como lo colocaba en posición para penetrarme, jugueteaba en mi entrada con su glande mientras me ponía su mano en la boca , estaba tan desesperada que le mordí un dedo con fiereza y lo chupé como si quisiera extraer algo...pero no supliqué que entrara en mí de una vez.

Me penetró cuando menos lo esperaba y solté un tremendo gemido, Angel me decía - Siéntelo, siéntelo, estoy dentro de tí, siente el ritmo....- me llenaba por completo, lo sentía tan dentro en cada embestida la fricción en las paredes de mi vagina, el caliente que eso provocaba- ahh que placer, mmmm- me hizo arrodillar en la cama, para que sintiera con más potencia sus entradas, mientras me acariciaba con furia las nalgas y golpeaba su vientre contra ellas, emitiendo sonidos que me excitaban cada vez más si cabe...y yo sentía la inminencia de mi orgasmo y me moví con furia hacia él, presentándole franca guerra exigiéndole más, lo estaba haciendo con Angel pero pudo ser cualquiera, pudiste ser tú...yo no veía al poseedor de la verga que me estaba llenando, que me estaba dando tanto placer...lo sentía gemir a mi espalda , sentía las gotas de sudor recorrerme los pechos y los muslos, sentí mi vagina contraerse, apretar fuertemente ese falo obligándolo a soltar su carga dentro de mí y solté un grito de éxtasis, del más profundo gozo.

Me besó y nos recostamos en la cama jadeando, buscando aire, temblando y me volví hacia él queriendo beber su sudor, lamí su pecho, sus pezones masculinos, metí mi cara en sus axilas, mordí la parte interna de sus brazos y me subí sobre él, recuperándonos juntos poco a poco, mientras yo besaba su mandíbula, sus mejillas sus párpados, lo hice sonreír, igual a como arranco de tí esa ternura post coito, como cuando decides abrazarme y acariciar mi pelo luego de haberme llenado...

Pegué mi sexo al de él mientras hundía mi cara en su cuello besándolo. Me frotaba hacia su miembro en reposo suavemente invitándolo a darme más guerra...sentí sus manos apretar mis nalgas haciéndome ir más rápido hasta que sentí su erección nuevamente, nuestros cuerpos sudorosos y calientes juntándose, mis pechos contra el suyo provocándole.

Al fin me agarró de mis caderas y mientras me miraba fijamente a los ojos, me obligó a bajar sobre su sexo hundiéndolo en mí. Comencé un vaivén delicioso, subía hasta casi sacarlo y bajaba hundiéndola por completo. Mis pechos se movían de un lado al otro, apo
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yaba mis manos en el pecho de él mientras me agarraba fuerte de las caderas obligándome a ir más de prisa, gemíamos al unísono, sentía su verga resbalar dentro de mí, sentía su glande salir y volver a entrar...lo necesitabas más dentro, más rápido, más intenso.

Angel me colocó bajo él y puse mis piernas al lado de sus caderas apretándolo y lo sentí entrar tan profundamente que a cada embestida soltaba un gemido , y que placer era salvaje, era dolorosamente salvaje no quería que terminara y él seguía dándome más mientras me veía, y el sudor bajaba por su cara, y por su pecho y yo no paraba de gemir ni de moverme fuerte contra él mientras sentía espasmos recorrerme toda, mi vagina palpitar y mojarse aún más, entonces lo ví tensarse, hacer una mueca y darme su estocada final, lo apreté aún más dentro de mí para recibir su semen. Me inundó, sentí ardientes cañonadas dentro una tras otras, su venida era inmensa, sorprendente tras sus anteriores orgasmos. Y se desplomó sobre mí y yo adoré todo su peso aplastándome contra la cama, disfruté ese abrazo...

¿Cómo decirte que anoche la pasé tan bien, que entre los brazos de Angel me sentí plena y complacida. ¿Cómo decirte que Angel y yo recorrimos el mundo en esa cama, que embriagados de pasión bajamos al mismísimo infierno? ¿Comprenderías tú que te amo, y que haberme acostado con otro no cambia las cosas? No soy tonta, te puede estar pasando lo mismo a tí, quizá con esa rubia que te sonrió en el bar, te gustaron sus pechos y terminaron la noche en un motel...pero tu chica sigo siendo yo, me sigues amando a mí...pero no entenderías que lo mismo hiciera yo.

Por eso no te enviaré esta carta. Lo publicaré en alguna revista ...


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